THE TOTAL PROJECT

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"Las fuerzas que mueven el cosmos no son diferentes de aquellas que mueven el alma humana" Lama Anagarika

viernes, 27 de mayo de 2011

LA DUALIDAD ESPACIO-TIEMPO EN LOS ENFERMOS DE CANCER

No es que quiera enmendar la plana a Newton o a Leibniz con sus teorías, pero nuestra percepción de la dualidad espacio- tiempo es totalmente distinta a la de cualquier otro ser.


Como enfermos de esta lacra de nuestra era, cuando somos informados de la enfermedad que padecemos, el tiempo y el espacio sufren alteraciones de manera brutal.

Por ejemplo, cuando lo supe, estaba en la habitación del hospital 12 de Octubre, ni podéis imaginaros cuan pequeña se me hizo, tanto como para sentir que no tenia oxigeno suficiente para respirar, o que las paredes y el techo se contraían hasta no dejarme mover.

En ese momento, por el contrario el tiempo se expande, se alarga, tanto que esa noche fue eterna, pensamientos que se suceden uno tras otro y que no son capaces de llenar esos espacios de tiempo, ni ese tiempo con espacios de sosiego.

Los días pasan lentamente y necesitas más espacio en tu cabeza para poder albergar todas las reflexiones que fluyen en tu mente en pequeñísimos lapsus de tiempo.

¿Cómo es posible que las jornadas transcurran tan despacio y piense tan deprisa?

¿No es acaso el mismo tiempo el que empleo en ello?

No, ciertamente no. Te encuentras en un momento atemporal, como los sueños, y así mismo en un espacio sin definir, entre la realidad, el miedo, las creencias, la obsesión, y porque no decirlo, la mentira.

Cuando te mientes a ti mismo, el tiempo puede hacerse más largo, pero el espacio que cobija la mentira, cada vez se hace menor.

Llega un momento, en el que, en una micro fracción de tiempo, lo asumes y en ese preciso instante, no encontrarías espacio suficiente para dar rienda suelta a todos tus sentimientos.

Te quedas sin tiempo para estar con tus seres queridos, con tus amigos o para simplemente contar los que te ha sucedido y el espacio vuelve a colapsarse y convertirse en diminuto porque los quieres tener muy cerca.

La gente dice que con el tiempo te acostumbras, no sé si es verdad; como se dice: ¡necesitaría una vida para saberlo! y en este momento no se si tendré tiempo de vivirla.

Algunas veces quieres correr, huir, y en milésimas de segundo tu, mente recorre espacios lejanos, inexplorados que no sabías que existían.

Ahora con la perspectiva que da el paso del tiempo, pienso que no tengo tiempo suficiente para realizarme a mí mismo ni para ayudar a otros pasajeros de este viaje.

¿Espacios? Cada vez se hacen más grandes, más lejanos. Me gustaría llegar a transitar por todos ellos, pero creo que nadie en esta vida tendrá tiempo suficiente para ello. Esto no me hace feliz, ni me consuela pero sigo viviendo mi tiempo e intento agrandar el espacio donde pueda ayudar a los demás a comprender que “la eternidad es el tiempo del espacio y además, el espacio tiene extensión infinita, por lo que debemos vivir y aprovechar nuestro tiempo.



Esta locura transitoria (espero que se me pase) está dedicada, con todo el cariño del mundo a Toñy Murillo Marquina, una viajera en el tiempo y el espacio.



José Francisco García Romo





domingo, 8 de mayo de 2011

EN RECUERDO DE SEVE BALLESTEROS

Hoy es un día triste, nos ha abandonado un luchador, de esos de los que dan ejemplo, tipos "tiraos palante" que no se arredran cuando vienen mal dadas y que por diferentes causas saben que no importa quién hayas sido en la vida, si no, que lo que importa, es vivirla.
Aunque mi pasión es la montaña ( y algo más que algún día contare ), en mis años mozos practique el golf. Compre un palo y un libro de como aprender a jugar y hacia pellas de la facultad y en la parte de atrás de la de Periodismo de la Complutense, con un par de pelotitas empecé a darle, después compre un juego de palos de 9ª mano por lo menos y jugué como dos años, siempre en campos salvajes de tierra. Un deporte tan alejado del alpinismo pero que comparte con él la fuerza mental que tienes que intentar desarrollar, por eso después del diagnostico de Seve, no me extraño su reacción, la de un luchador, la de una persona que se aferra a la vida como ha tenido que poner en práctica durante toda ella.
Lamentablemente unas veces se gana y otras se pierde, pero lo importante es participar y Seve jugó el partido más importante de toda su carrera durante estos tres últimos años. No lo ha ganado pero ha demostrado ser todo un campeón y enseñarnos como se llega a ello, sin miedo y luchando hasta el final.

José Francisco García Romo