martes, 12 de octubre de 2010

EVA NOS CUENTA SUS IMPRESIONES DESPUES DEL INTENTO AL KHAN TENGRI 2010

Esta mezcla de sentimientos, fruto de la pasión por las montañas, el amor propio y la superación de las adversidades me han traído hasta aquí, a 8000 Km. de mi casa (mi refugio este último año), y a casi 6000 metros de altitud , al campo 3 del Pico Khan Tengri.
El recuerdo es distinto, estos siempre se suavizan, nunca imaginé que mi vida y “yo” cambiáramos tanto.
Yo era…yo hacía…yo tenía…. La enfermedad y las circunstancias han dado la vuelta a todo esto y he aprendido ha aprovechar la oportunidad que te vuelve ha ofrecer la vida y a no quedarme con el dolor que provoca. Se que tengo que comenzar de nuevo, empezar de cero y eso es duro, aunque las dificultades me han enseñado a descubrir recursos que hasta ahora desconocía y a pesar del temor recuperar mi poder personal y tomar posesión de el… que distinto es el temor y que cantidad de miedos diferentes tenemos.

Nuestra visita a la planta Materno-Infantil del Hospital 12 de octubre me dejó muy tocada emocionalmente, he intentado buscar inimaginables respuestas a las miles de preguntas que ellos mismos se estarían haciendo, y creerme, no he encontrado ninguna adecuada.
¿Que le puedes decir a una niña que te taladra con la mirada por que no te puede hablar?
A cada palabra que decíamos o gesto que hacíamos ellos contestaban con sonrisas francas, miradas cómplices , nos contagiaron de sus ganas de vivir y nos inundaron con sus sueños.¿Qué seremos de mayores? Futbolista, médico, superman…
Futuro, viven el futuro sin dolerles el presente, por eso ellos han sido el motor de esta expedición, firmaron con sus manitas una bandera de la comunidad de Madrid para que la subiéramos a la cumbre, ese era el estímulo, siempre con nosotros, en la mochila y a nuestro lado. Fueron el aliento que nos ayudó en la ascensión a los distintos campos de altura, el remedio para el dolor de las ampollas, el guante para el frío, el agua que nos aliviaba la sed…todo lo que intentamos fue por y para que las manitas de esa bandera tocaran la cumbre y fueran como los ojos de esos niños y vieran el mar de nubes y los picos de las montañas que nos rodeaban.

La expedición fue un éxito por que inundamos el campo base de humanidad y alegría. Conseguimos que gente tan distinta y de tan diferentes nacionalidades se unieran por esta causa, ofreciéndose a portear la bandera hacia la cumbre las veces que hiciera falta.
Después de muchos intentos, de idas y venidas, se consiguió, fue un Moldavo, nuestro amigo Valery, de profesión Técnico en Reanimación y en sus ratos libres MAGO y forjador de sueños.(de los de todos nosotros).

De nuestro sueño, fruto y logro del esfuerzo de todos , de conocidos y anónimos que nos han apoyado en esta expedición, por eso quiero agradecer personalmente los gestos de compañerismo y solidaridad.
Gracias a C.P. de Tudela y a Alberto Fernández, tan comedidos, educados, discretos y serviciales, siempre dispuestos a ayudar.
A Alejandro, nuestro cubano, tus fotos son maravillosas.
A María José, Jorge y Juan, que han sido un gran descubrimiento, muy buena gente.
A los Ricardos, que por distintos motivos no pudieron acompañarnos físicamente pero si emocionalmente.
Y sobre todo gracias a José y a Nacho, por ser los que han llevado el PESO de mi expedición y a Nastia por su apoyo moral y logístico, sois mi familia, a vuestro lado no hay un momento malo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Evita, tus recursos son inagotables porque tienes un corazòn enorme al igual que el de tu hermano Jose... estoy seguro que habrà muchos retos que alcanzaràs por esa fuerza de voluntad que posees.

Alejandro Echemendia